-Esta semana llegué a cenar todos los días y solamente una vez me retrase media hora por cosas del trabajo - nos relata Juan; - Es cierto - nos comenta María su esposa -y yo he cumplido con no acosarlo verbalmente, ni quejarme como acostumbraba a hacerlo, me enfoco en preguntarle en lo que quiere que le prepare, un sándwich o cosas por el estilo, procuro darle su espacio y que estemos tranquilos. -

-Ella ya no está utilizando ese tono histérico y chillante que tanto me irritaba y se lo agradezco -nos comenta Juan, -además dos noches ya me acompañó en mi caminata nocturna de 30 minutos después de cenar. -

Es parte de las tareas que se comprometieron a llevar a cabo durante la sesión de terapia que tuvimos la semana pasada, y estos avances son un reflejo de los cambios que ambos están llevando a cabo para construir una nueva relación entre sí.

Aunque utilizamos diferentes dinámicas, ejercicios de role-playing, etc, test psicológicos de personalidad que son de gran ayuda para conocernos más profundamente, éstas son solamente herramientas, muy valiosas, por cierto, pero indudablemente la parte más importante, esencial del proceso lo constituyen las tareas diseñadas especialmente para cada pareja, y que poco a poco se convierten en hábitos con los cuales construimos la nueva relación.

Y es que mucha gente todavía piensa que se pueden obtener resultados diferentes haciendo las mismas cosas de siempre; tremendo error. Se trata de terapia no es magia, forzosamente para lograr cambios tenemos que cambiar nosotros mismos, no existe otro camino.

No es suficiente que tengamos el deseo de cambiar las cosas, hay que cambiarlas en el diario convivir para que funcione en la realidad.

Por esto, aunque no es indispensable, resulta una gran ventaja que los dos vengan a la terapia en lugar de uno solo, pues así es más fácil entrar en un círculo virtuoso en el que se motivan uno al otro, pues al darse cuenta que su pareja está poniendo de su parte al cumplir con los acuerdos, nos sentimos motivados casi obligados a poner nuestro mejor esfuerzo, y así perseverar en este camino que nos está llevando a recuperar algo tan valioso y que estaba casi perdido: nuestro matrimonio.

La vida pasa más rápido de lo que quisiéramos, no podemos quedarnos sentados a esperar que suceda un milagro, a Dios rogando y con el mazo dando.

Por Psic. Pedro J Castro Arjona

Cel. 9992-78-46-81

SOPORTE AL CLIENTE

HORARIO DE ATENCIÓN

Lunes a viernes 9:00 a 18:30 hrs

Sábados 9:00 a 13:00 hrs

Aceptamos